Paciente demandó al Hospital de la Beneficencia Española
Fecha: 07/12/2017
Hora: 00:00 hrs.


Una paciente demandó al Hospital de la Beneficencia Española en virtud de que por un mal procedimiento médico estuvo a punto de morir, el juicio está radicado en el Juzgado Segundo de Primera Instancia, expediente 1899/2016.

Alin Patricia López Albaladejo detalló ante el Juez que acudió al Hospital de la Beneficencia Española para que la atendieran del alumbramiento de su hijo, ya que así se lo había recomendado su ginecólogo, además se trataba de una institución certificada por el Consejo de Salubridad General.

Al ingresar cubrió el costo correspondiente para la intervención por cesárea, paquete que incluía el uso de una bomba de infusión, así como uso del mentir cardiaco pero que nunca le fue suministrado.

El alumbramiento se dio sin complicaciones, al salir del quirófano ella estaba completamente consciente y fue trasladada a la habitación número 201, casi a las 15:00 horas, pero no hubo ninguna indicación adicional.

En el transcurso de la tarde la paciente estuvo somnolienta y su esposo Felipe Ángel Rodríguez consideró que eso era normal por la anestesia suministrada, el niño mientras estaba en observación.

Casi a las 21:30 horas de ese día, mientras Felipe daba de cenar a su esposa, Alin manifestó signos de asfixia por obstrucción en la garganta y activaron el botón rojo pero nadie acudió.

Felipe sentó a su esposa sobre la cama y le dio golpes en la espalda, eso lo hizo por dos minutos y como no reaccionaba ni llegaba la ayuda médica tuvo que introducir un dedo para provocarle vómito, logrando salvarla.

Instantes después ingresó la doctora Gaspar y dos enfermeras, además de los camilleros, preguntando que había ocurrido y argumentaron que no fueron en el momento que activó el botón rojo porque estaba con otro paciente.

Horas después, en el marco de la investigación por el suceso, se descubrió que la paciente se hallaba en un estado de dopaje, además que la bomba que utilizaron para suministrarle medicamento estaba vacía, algo inusual porque contenía dosis para 72 horas.

Se descubrió que la bomba había suministrado toda la dosis en una tarde, lo que puso en riesgo la vida de la paciente, la investigación confirmó una falla del equipo.

Por ese motivo de alto riesgo y otras cuestiones de protocolo, Alin Patricia López demandó al Hospital de la Beneficencia Española, además pidió que se revise la certificación que le otorga el Consejo de Salubridad General.

Ese episodio dejó secuelas en la salud emocional de la paciente, debido a que ahora tiene temor de asfixiarse mientras duerme y le ocasionó un trastorno de tipo sicológico.

Pero eso no es todo, la dama perdió su empleo y su esposo Rodríguez Solís también porque se ha dedicado a cuidarla.

* Usuario, Fecha y Hora de Creación: ID5 - 06/12/2017 - 23:08:01 hrs.
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